La literatura nos ofrece muchas posibilidades, y entre ellas, conocer a fondo el arte de la joyería


Las personas se apasionan por lucir bien, ya se han llevando alguna de las joyas de las que Alba Tous, vicepresidenta de TOUS ha aprobado o también de cualquier otra marca reconocida. Para muchos, incluso se hace de gran importancia conocer su proveniencia, manufacturación, elementos que se han empleado, tendencias de su diseño, entre otras características que no sería posible de no ser porque la literatura se ha encargado de brindar todos esos detalles que son de suma importancia en la evolución de la historia de la joyería.

Ante ello, nada más oportuno que hacer una muy breve reseña de lo que ha sido la historia de la joyería en las grandes culturas que se han desarrollado en la humanidad. 

Un detalle resaltante es destacar que la historia de la joyería, se ha conformado como parte de la historia artística de las regiones, por lo que le han brindado un significado a nuestro antepasados, con la finalidad de recrear la historia que se fue desarrollando en la era del cobre, del bronce, del hierro, en los nativos americanos, mayas, india, en los imperios, en la nobleza, en la aristocracia, y en cada una de las culturas que en la actualidad se conocen.

Entre los aspectos a destacar se encuentra, que los seres humanos han utilizado las joyas desde siempre como un símbolo de estatus, pero además como filiación étnica o religiosa, sin dejar a un lado que también son usadas como amuleto de protección, de significado personal, como dote o para intercambio comercial.

Joyería prehistórica

De acuerdo a la literatura que se ha plasmado a raíz de las investigaciones, se ha estimado que la joyería más antigua se creó a manos de los neandertales europeos ya que se han encontrado piezas cuya datación es de hace 115.000 años en el Sureste de España. Y lugares como Kenia y Rusia, también se han encontrado ejemplares que datan de hace 40.000 años, en el caso de Kenia estas fueron fabricadas con cáscaras de huevos de avestruz y con respecto a Rusia, anillos en mármol.

Un ejemplo de ello es el colgante Star Carr. Se trata de una joya que data de 11000 a.C. Perteneciente al arte mesolítico de Gran Bretaña, en esos tiempos ya eran utilizados huesos, bayas y gemas en bruto, acompañados de trozos de cuerdas y tendones de animales. En Rusia se han llegado a encontrar brazaletes que fueron tallados de colmillo de mamut, mientras que la joyería de cobre, data de hace unos 7000 años.

Joyería egipcia

Las primeras muestras de joyería en Egipto se han registrado en alrededor 3000 a 5000 años, y son joyas que fueron fabricadas en metales preciosos, sobre todo en oro, simbolizando poder político y religioso. 

También se sabe que fueron usadas en rituales funerarios siendo metidas en la tumba, y de este modo podrá asegurarse de la inmortalidad tras la muerte, debido a que serían necesarias en la otra vida. También fue usado el vidrio en la fabricación de las joyas, este era de color, además de gemas semipreciosas. El color de la joyería no era de gran importancia, pero su inspiración provino de la joyería fenicia.

Joyería mesopotámica

Esta es conocida en la literatura como una joyería cuya datación es de aproximadamente 5000 años, donde la evidencia arqueológica que más la  representa fue encontrada en el Cementerio Real de Ur, allí, tumbas como las de Puabi le ofrecieron a la humanidad tesoros en oro, plata y gemas preciosas.

Por su parte, en el Norte de Mesopotamia, Asiria, tanto hombres como mujeres hacían uso de las joyas pero a modo de protección. Las joyas mesopotámicas eran fabricadas empleando las finas técnicas de la joyería artesanal como cloisonné, granulación, filigrana, grabado y esmalte. Con respecto a las gemas más valoradas, podemos mencionar el lapislázuli, la cornalina, el jaspe, y la ágata.

Joyería griega

La joyería griega que fue elaborada en metales y gemas preciosas se remonta a 1600 a.C. Este es el denominado periodo micénico, en él se utilizaron técnicas de fundido, barras retorcidas y se fabricaron alambres. Dicha destreza fue perdida al final de la Edad de Bronce. Pero su capacidad ha quedado demostrada con la “Corona de la aceituna dorada”, esta es la corona que se entregaba en la ejecución de competiciones atléticas.

Hacia el siglo 300 a.C. Los griegos hacían uso de las amatistas, esmeraldas y perlas, pero además crearon a partir del sardonyx, esta es una gema color crema y marrón a rayas. Las técnicas estaban basadas en piezas fundidas y piezas martilladas. En esta época fue cuando hicieron su aparición los primeros camafeos.

Las joyas en Grecia solo eran usadas para ocasiones muy especiales. Así mismo, se entregaban como regalo, en especial a las mujeres, quienes mostraban con ella su estatus y su belleza, aunque también eran portadas como talismán contra el mal de ojo, o quizás porque llegaron a creer que les otorgaba poderes sobrenaturales o por motivos religiosos.

Joyería romana

Fueron muy diversas las inspiraciones que tomó la joyería romana, no obstante, el accesorio que se tornó más típico fue el broche, ya que incluso fue usado como un talismán contra el mal de ojo. Para la elaboración de sus joyas fueron usados el oro, bronce o huesos, además de utilizar gemas preciosas como zafiros, diamantes, esmeraldas y gemas orgánicas como madera petrificada y ámbar.

Cuando cayó el Imperio Romano, ese vasto territorio llegó a ser dividido en entidades políticas sucesoras, por lo que se perdió gran parte de las técnicas, aunque su nuevo desarrollo se hizo en base a ellas.

Con respecto a los celtas y los merovingios, estos llegaron a ser muy conocidos por sus joyas, incluso igualando al Imperio Bizantino. Los merovingios han llegado a ser conocidos gracias a sus figuras de animales estilizados.

El Torc, se trataba de un collar rígido que tenía forma de herradura, abierto en la parte anterior, era muy común y con él se representaba el estatus y el poder. El Granate, como gema y el Cloisonné, como técnica, se conoce como lo más clásico de la época.


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